Explicación detallada
Una suspensión que trabaja más de lo normal
Buena parte de los coches que atendemos no pasan su vida en autovía. Van a la aldea por carreteras estrechas llenas de parches, entran en fincas por caminos de tierra, cruzan pistas forestales o recorren la N-540 y la N-640 con sus baches de siempre. Y en la ciudad tampoco faltan badenes y bordillos. Todo eso lo absorben las articulaciones de la suspensión, que se van gastando sin que el conductor lo note hasta que aparece el ruido.
La humedad añade su parte. Las gomas de los silentblocks y los guardapolvos de las rótulas envejecen antes con agua y barro, y cuando un guardapolvos se rompe, la rótula se queda sin grasa y el desgaste se acelera.
Qué pieza da cada síntoma
Bieletas de la barra estabilizadora. Son las primeras en protestar. Hacen un clac metálico en baches pequeños, adoquines o bandas sonoras. Se cambian rápido y cuestan poco, pero conviene no dejarlas, porque el ruido suele empeorar.
Silentblocks de los brazos. Tacos de goma que sujetan el brazo a la carrocería. Cuando se agrietan, el coche da golpes sordos, se mueve al frenar y pierde precisión en curva. Se ven bien con el coche en el elevador.
Rótulas. Unen el brazo con la mangueta. Con juego provocan golpes al girar o al pasar un bache con la rueda girada, y holgura en la dirección. Una rótula muy gastada es un riesgo real.
Copelas. El apoyo superior del amortiguador. Crujen al girar el volante con el coche parado o maniobrando.
Brazos. Rara vez se gastan; se doblan por un golpe contra un bordillo, una piedra en la pista o un bache profundo. En coches que han pasado muchos inviernos, también pueden tener óxido en los puntos de anclaje.
Cómo encontramos la holgura
Con el coche en el elevador usamos un detector de holguras: unas placas que empujan cada rueda en distintas direcciones mientras observamos las articulaciones con una lámpara. Cada tipo de movimiento apunta a una pieza distinta, y así evitamos cambiar lo que está bien. Si el ruido es esquivo, lo buscamos también en marcha.
Recambio y montaje
Montamos marcas que suministran a los fabricantes: Lemförder, TRW, Sachs, Meyle o MOOG. Un brazo barato puede traer silentblocks de goma blanda que en un año vuelven a sonar, y en una pieza de seguridad no compensa.
Un detalle de montaje que marca la diferencia: los silentblocks se aprietan con el coche apoyado en sus ruedas, a su altura de trabajo. Si se aprietan con la rueda colgando, la goma queda retorcida y se rompe antes. Después alineamos cuando la reparación lo pide.
Antes de la ITV
La holgura en la suspensión delantera es de los motivos de rechazo más habituales en coches con kilómetros. Si tienes cita pronto y oyes golpes, revísalo antes y evitarás tener que volver a la estación.