Revisión de un eléctrico
Filtro de habitáculo, líquido de frenos cada dos años, circuito de refrigeración de la batería, neumáticos y geometría. Mucho menos que un coche de combustión, pero no es cero.
Coches electrificados
Menos mantenimiento no es ningún mantenimiento. Revisamos frenos que se oxidan con la humedad, neumáticos que sufren con el peso, la climatización que desempaña en invierno y leemos los sistemas de alta tensión. Lo que no nos corresponde, lo decimos.
Trabajos
Cambian las prioridades respecto a un coche de gasoil o gasolina. Esto es lo que hacemos habitualmente.
Filtro de habitáculo, líquido de frenos cada dos años, circuito de refrigeración de la batería, neumáticos y geometría. Mucho menos que un coche de combustión, pero no es cero.
En híbridos convencionales y enchufables se suma el motor térmico: aceite, filtros, bujías. Revisamos también la batería de 12 V y el estado de la de tracción mediante diagnosis.
Lectura de la gestión de batería, el cargador de a bordo, el inversor y la bomba de calor. La cobertura depende de marca y año, así que confírmanos tu modelo antes.
La frenada regenerativa gasta poco las pastillas, pero con la humedad de Lugo los discos se oxidan y las pinzas se agarrotan por falta de uso. Limpieza, engrase y, si hace falta, cambio.
Peso alto y par instantáneo desgastan rápido la goma. Buscamos un equilibrio entre baja resistencia a la rodadura y agarre en mojado, y en invierno valoramos neumático con marcaje 3PMSF.
En un eléctrico la calefacción consume batería. Comprobamos fugas, carga de gas R1234yf y el funcionamiento de la bomba de calor, clave para la autonomía con frío.
Muchas baterías de tracción se refrigeran con líquido. Cambiarlo en el plazo del fabricante, que suele ir de 5 a 10 años, ayuda a conservar su capacidad.
Antes de trabajar cerca del cableado naranja o de la batería se sigue un procedimiento de desconexión y comprobación de ausencia de tensión. Después, chapa y pintura como en cualquier coche.
Nuestro enfoque
Equipos multimarca actualizados para leer sistemas híbridos y eléctricos. Si tu modelo concreto no está cubierto, te lo decimos antes de que vengas.
Cualquier trabajo próximo a la alta tensión empieza por desconectar, verificar y señalizar el vehículo. Sin atajos.
Toyota y Lexus híbridos, Renault Zoe y E-Tech, Nissan Leaf, Hyundai Kona e Ioniq, Kia Niro, Peugeot e-208, MG y la mayoría de enchufables actuales. En Tesla, solo trabajos básicos.
Sin aceite de motor, sin embrague y sin distribución, la revisión de un eléctrico es bastante más barata. No vamos a buscar trabajo donde no lo hay.
No abrimos baterías de tracción ni reparamos motores eléctricos por dentro. Para eso te indicamos un servicio con la habilitación del fabricante.
Contexto
Un eléctrico no tiene aceite de motor, filtro de gasoil, distribución, embrague ni escape. Mucho de lo que llena la agenda de un taller desaparece. A cambio aparecen la refrigeración de la batería, la bomba de calor, la electrónica de potencia y el sistema que gestiona las celdas. En una provincia con inviernos largos y húmedos, además, cobran importancia los frenos poco usados y la climatización, que es la que mantiene el parabrisas limpio en una mañana de niebla.
Con muchas menos piezas móviles hay menos que revisar y menos que se rompa. Las pastillas duran mucho más gracias a la regeneración y no hay correa de distribución que cambiar. El punto delicado es la batería de tracción: fuera de garantía, sustituirla puede costar miles de euros. Para cuidarla conviene mantener su refrigeración, evitar dejarla a cero con frecuencia y no abusar de la carga rápida si puedes cargar en casa.
Preferimos dejarlo claro. No reparamos baterías de tracción por dentro, no reprogramamos la gestión de la batería ni la tracción y no instalamos puntos de recarga. Para esas tareas te indicamos a quién dirigirte. Lo que sí hacemos, mantenimiento, frenos, neumáticos, climatización, carrocería y diagnosis, lo hacemos con el mismo cuidado que en cualquier otro coche.
¿Dudas si podemos atender el tuyo?
Llama al 644 511 474 y dinos marca, modelo y año. Te decimos qué podemos hacer aquí y, si algo no nos toca, a quién acudir.
Dudas
Para lo básico, sí: líquido de frenos, filtro de habitáculo, neumáticos, alineación, frenos y climatización. Lo que afecte a batería, motor o software de tracción corresponde al servicio oficial de la marca.
Entre 60 y 120 € una revisión anual, bastante por debajo de la de un diésel. No hay aceite ni filtro de gasoil; sí filtro de polen, líquido de frenos cada dos años, refrigerante de batería a largo plazo y neumáticos.
Sí. La normativa europea te permite hacer el mantenimiento en un taller independiente siempre que se siga el plan del fabricante con piezas de calidad equivalente. Lo dejamos anotado en el libro o registro de mantenimiento.
Sobre todo Toyota y Lexus, que llevan muchos años en el mercado, y también Honda, Renault E-Tech, Hyundai y Kia, los híbridos del grupo Stellantis, Volvo, Mercedes, BMW y Land Rover enchufables. Si el tuyo es poco común, llama antes para confirmarlo.
Menos a menudo, pero sí. En un clima húmedo los discos se oxidan si apenas se usan, y las pinzas pueden quedarse agarrotadas. Pastillas, de 90 a 160 €; pastillas y discos, de 180 a 380 €.
Sí. Antes de soldar, calentar o pintar cerca de componentes de alta tensión desconectamos el sistema y comprobamos que no hay tensión. Lleva algo más de tiempo y es la forma segura de hacerlo.
Con frío la autonomía puede caer un 20-30 %, más si usas mucha calefacción. Ayuda climatizar el coche mientras está enchufado, montar neumáticos con marcaje 3PMSF si subes a zonas de nieve como Pedrafita y tener la bomba de calor y el filtro de habitáculo en buen estado para desempañar rápido.
Dinos modelo y kilómetros y te contamos qué le corresponde y cuánto costaría.