Con cabeza

Aplazar el pago, sí; aplazar la reparación, no

Pagar a plazos tiene sentido cuando la reparación hace falta ya y el dinero no está en la cuenta ese mes. Si la correa de distribución de un diésel de 2010 ya pasó los kilómetros que marca el fabricante y lo usas a diario por la A-6, esperar a tener los 700 € juntos es jugársela.

Lo que más vemos son arreglos que se van dejando: pastillas que ya rozan metal, un embrague que patina en las subidas, una correa fuera de plazo. Y al final la cuenta crece: las pastillas se comen el disco, el embrague arrastra al bimasa y la correa, si rompe, se lleva el motor.

El pago aplazado sirve para separar las dos preguntas: si el coche necesita la reparación, que lo decide la mecánica, y cómo la pagas, que lo decides tú. Los tres pagos no llevan intereses para que el dinero no sea la razón de circular con frenos gastados.

Cuándo no lo recomendamos

Si lo que tienes pendiente no afecta a la seguridad ni te impide usar el coche, lo razonable es ahorrar y hacerlo cuando puedas. Endeudarse por un pulido o por adelantar una revisión que aún no toca no tiene sentido.

En Taller Lugo no ganamos nada porque elijas plazos. Te lo ofrecemos si ayuda, y si vemos que puedes esperar sin riesgo, te lo decimos igual.

Plazos del taller frente a préstamo del banco

Para facturas de hasta 1.500 €, tres pagos sin intereses es difícil de mejorar. En plazos largos la operación la hace una financiera autorizada y su coste se parece al de un préstamo personal corriente: no siempre será lo más barato, así que te damos TAE e importe total por escrito para que compares con tu banco antes de firmar.

Reparaciones que más se pagan a plazos

Por importe, estas son las que con más frecuencia se reparten en cuotas:

Si tu factura anda por esas cifras y prefieres repartirla, contacta con nosotros y vemos qué modalidad te encaja.