Explicación detallada
Llegar a la estación sabiendo el resultado
Un desfavorable por una bombilla fundida o por unos faros apuntando al cielo significa volver a pedir cita, perder otra mañana y conducir con el plazo encima. La pre-ITV sirve para evitarlo. Revisamos el coche con el mismo criterio que usa la inspección, te damos la lista por escrito y decides qué hacer. Puedes repararlo aquí, en otro sitio o ir tal cual si todo está bien.
Lo que más se marca en los coches de la provincia
En Lugo se ven muchos coches con años y muchos kilómetros de carretera. Eso deja fallos bastante previsibles:
Alumbrado y visibilidad. Con tanta niebla y noche de invierno, las luces trabajan mucho. Aparecen lámparas fundidas, faros opacos que alumbran poco, antiniebla que no encienden y escobillas que dejan rayas. El reglaje de faros también falla a menudo después de cambiar una lámpara o de cargar mucho el maletero.
Humos en diésel veterano. La prueba de opacidad es donde más tropiezan los diésel con muchos kilómetros: inyectores cansados, filtro de aire saturado o una EGR sucia. Antes de ir, conviene hacer diagnosis, cambiar el filtro y hacer un buen recorrido por autovía con el motor caliente. Y nada de testigo de motor encendido: con esa luz, no sirve de nada que el resto esté perfecto.
Frenos. En el banco se mide cuánto frena cada eje, la diferencia entre la rueda izquierda y la derecha, y el freno de estacionamiento. En coches que pasan tiempo parados en la aldea son habituales las pinzas agarrotadas y los discos con óxido, y eso hace que un lado frene más que el otro.
Suspensión y dirección. Pistas, baches y cunetas acaban notándose en rótulas, silentblocks y bieletas. En el elevador lo comprobamos con palanca, igual que hace el inspector en el foso.
Neumáticos. Mínimo 1,6 mm en toda la banda, sin cortes laterales ni bultos. Un desgaste por un solo lado suele indicar un problema de geometría que conviene mirar a la vez.
Resto de elementos. Claxon, cinturones, retrovisores, estado del parabrisas en el campo de visión, escape sin fugas y ninguna pieza de carrocería suelta o cortante.
Si reparamos, respondemos
Si decides corregir con nosotros los defectos del informe y la estación vuelve a marcar alguno de esos mismos puntos, lo arreglamos otra vez sin cobrarte. Solo cubre lo que hemos reparado, no una avería nueva que aparezca después.
Qué suele salir en un coche con más de seis años
- Pastillas y discos al límite.
- Líquido de frenos con humedad, algo muy habitual en un clima como el de Lugo.
- Faros desajustados o con la óptica amarillenta.
- Silentblocks y fuelles de dirección agrietados.
- Latiguillos de freno cuarteados.
- Neumáticos gastados por un lado.
Si hay que ponerlo todo al día, lo normal en seguridad es moverse entre 200 y 600 €. Siempre te diremos qué es imprescindible y qué puede esperar.
Cuándo venir
Lo ideal es dos o tres semanas antes de que caduque. Así hay margen para pedir piezas si hace falta y coger cita en la estación sin agobios. Si vienes con pocos días, lo intentamos igual, pero algunas reparaciones necesitan más tiempo.
Para reservar hueco, llama al 644 511 474.