Explicación detallada
Un fallo que se presenta en el peor sitio
El sensor de cigüeñal lee los dientes de una rueda fónica o del volante motor y le da a la centralita dos datos a la vez: a cuántas vueltas gira el motor y en qué ángulo está en cada instante. Sin eso no hay inyección ni encendido. Por eso, cuando se corta la señal, el motor se apaga de golpe, sin tirones previos.
En una ciudad esto es un susto. En la provincia de Lugo puede ser bastante peor: una noche de niebla en la A-54 camino de Santiago, una pista de monte sin cobertura o una subida larga con un camión delante. Muchos conductores nos cuentan lo mismo: el coche se para, esperan diez minutos en el arcén, arranca y durante una semana no vuelve a pasar.
De dónde viene la avería
El caso más típico es el sensor inductivo o Hall que se abre por dentro cuando coge temperatura. Funciona en frío, falla en caliente y se recupera al enfriarse. Pero no es la única causa, y cambiar el sensor sin mirar lo demás es jugar a la lotería:
- El cable: pasa cerca del escape o de piezas que vibran, y con los años el aislante se cuartea.
- El conector: está en la parte baja, donde llega la humedad de la carretera y la sal que echan en invierno en los puertos. Un terminal verde provoca cortes idénticos a los de un sensor roto.
- La rueda fónica o el volante: un diente dañado o virutas pegadas al imán alteran la señal.
- Motores diésel con muchos kilómetros: fugas de aceite que empapan el sensor y el conector.
Cómo lo comprobamos
Con fallo permanente, el código P0335 lo deja claro. Lo difícil es el fallo intermitente, que a veces no deja nada en memoria. Para esos casos conectamos el osciloscopio y vemos la onda del sensor mientras el motor funciona, e incluso salimos a carretera con el equipo enchufado. Una señal sana tiene un patrón regular con el hueco de referencia bien marcado; si aparecen dientes perdidos o caídas de amplitud al calentarse, sabemos por dónde va.
Montaje y verificación
Usamos sensores de Bosch, Beru o Hella, que son los que suministran a los fabricantes. Una pieza de origen dudoso puede tener una respuesta distinta y dar fallos desde el primer día. Al montarlo cuidamos la distancia al volante motor y la sujeción del cable, para que no vuelva a rozar.
Después borramos los códigos, arrancamos en frío y hacemos un recorrido lo bastante largo como para que el motor trabaje caliente un buen rato. Si el fallo solo aparecía tras media hora de viaje, reproducimos esa situación. Te recomendamos, además, avisarnos si en las semanas siguientes notas cualquier corte, por pequeño que sea.