Explicación detallada

Qué información da este sensor

El sensor de árbol de levas, también llamado sensor de fase, vive en la culata y lee una rueda dentada o unas muescas del propio árbol. Su trabajo no es medir revoluciones, que eso ya lo hace el cigüeñal, sino decirle a la centralita en qué tiempo del ciclo está cada cilindro. Con ese dato la inyección se dispara en el orden correcto y, en los motores con distribución variable, la electrónica puede adelantar o retrasar los árboles.

Cuando falta esa referencia, muchos motores arrancan igual pero tardan más: la centralita espera a deducir la fase por su cuenta. En Lugo eso se nota enseguida en invierno, con el coche que ha pasado la noche a varios grados bajo cero en una calle de Fingoi o en un garaje sin cerrar de Outeiro de Rei. El motor da vueltas, duda y al final coge, y el testigo se enciende al rato.

El aviso que no conviene tomarse a la ligera

Los códigos del P0340 al P0349 señalan directamente al circuito del sensor. Los del P0016 al P0019 dicen otra cosa: que la posición de levas y cigüeñal no cuadra. Puede deberse a una señal defectuosa, sí, pero también a una cadena alargada, a un tensor que ya no empuja o a una correa que ha saltado un diente.

Aquí es donde se decide si la reparación cuesta cien euros o si evitas un motor roto. Por eso, con un código de correlación, lo primero es poner los útiles de calado y ver si las marcas coinciden. Si la distribución está en su sitio, seguimos con el sensor. Si no lo está, te lo enseñamos y hablamos de distribución antes de que el problema vaya a más.

Por qué medimos y no cambiamos a ciegas

Un sensor de fase puede fallar solo con el motor caliente, o dar una señal con ruido porque el cable roza contra un soporte. Leer el código no basta para distinguirlo. Con el osciloscopio vemos las dos señales superpuestas, levas y cigüeñal, y comprobamos si los pulsos llegan cuando deben. También revisamos el conector: en coches que duermen a la intemperie con la humedad del Miño no es raro encontrar verdín en los terminales.

En motores diésel veteranos, muy habituales en la provincia, a veces el problema es el aceite: una rueda fónica con barro de aceite viejo da lecturas malas aunque el sensor esté sano.

Cómo terminamos el trabajo

Montamos la pieza que corresponde a tu motor, de Bosch, Beru o Hella, con su junta nueva y el par de apriete indicado. Si el coche exige adaptación, la hacemos con la diagnosis. Después borramos averías, dejamos que el motor pase un arranque en frío y lo sacamos a carretera hasta temperatura de servicio. Solo damos el coche por terminado cuando los contadores de fallo siguen a cero tras ese recorrido.