Explicación detallada
La correa que ves al abrir el capó
Es la correa plana con estrías longitudinales que recorre varias poleas en la parte delantera del motor. Por eso se llama Poly-V: muchas pequeñas uves que agarran mejor que una correa lisa. De ella dependen el alternador, que carga la batería y alimenta luces y limpiaparabrisas; el compresor del aire acondicionado; la bomba de la dirección hidráulica en los coches que la tienen; y, en bastantes motores, la bomba de agua.
El chirrido de las mañanas de invierno
Es el síntoma que más nos traen en Lugo entre noviembre y marzo. Arrancas con helada o con la niebla pegada al coche, suena un chillido agudo durante uno o dos minutos y luego se calla. La goma endurecida por el frío y la humedad patina sobre las poleas hasta que se calienta. Rociar la correa con productos “anti-chirridos” lo tapa unos días, pero ataca la goma y acorta su vida. El ruido suele indicar correa vieja, tensor que ya no aprieta o una polea desalineada.
Por qué cambiamos el kit y no solo la correa
El tensor es un brazo con muelle que mantiene la presión constante. Con los años, el muelle pierde fuerza y el amortiguador interno se agarrota o empieza a rebotar. Si montamos correa nueva sobre ese tensor, la correa bailará, se calentará y se agrietará mucho antes de lo normal. La polea loca tiene un rodamiento que ha girado exactamente los mismos kilómetros. Cambiar las tres piezas a la vez sale más barato que volver a abrir en unos meses.
Lo que miramos durante la revisión
- Grietas transversales en las estrías: la goma está cristalizada.
- Estrías que faltan o bordes deshilachados: alguna polea está torcida o tiene un golpe.
- Movimiento del tensor con el motor en marcha: si oscila mucho, está gastado.
- Polea del alternador: muchas llevan un embrague unidireccional que, al fallar, provoca vibraciones y ruido al ralentí, sobre todo en diésel.
- Restos de aceite o refrigerante en la correa, que la degradan y hacen patinar. Si los hay, buscamos la fuga antes de montar la nueva.
Si se rompe en mitad de un viaje
Lo primero que aparece es el testigo de batería. Desde ese momento el coche funciona con lo que tenga acumulado, y de noche, con luces, antinieblas, ventilador y limpias, eso dura muy poco. Si tu motor lleva la bomba de agua en esa correa, la temperatura sube en pocos kilómetros: para en cuanto puedas. En un tramo largo como la subida a Pedrafita o una carretera secundaria sin cobertura, quedarse tirado es mucho peor que en ciudad, así que no conviene estirar una correa que ya avisa.
Piezas y garantía
Montamos kits de Gates, Continental y Dayco, fabricantes que suministran a las propias marcas. El trabajo queda con garantía de 2 años en las piezas y 3 meses en la mano de obra.