Explicación detallada
El momento en que el alternador trabaja más
Una tarde de noviembre saliendo de Lugo por la N-540 hacia Ourense: noche cerrada a las seis, niebla en las zonas bajas, lluvia fina. Llevas cruces, antinieblas, luneta térmica, escobillas, ventilador a tope para desempañar y, si el coche lo tiene, calefacción en los asientos. Todo eso lo alimenta el alternador, que convierte parte del giro del motor en electricidad y además recarga la batería del esfuerzo del arranque en frío.
Un alternador cansado puede ir tirando en verano y de día. Es con este tipo de uso cuando deja de dar suficiente corriente, la batería empieza a ceder y un día el coche no arranca o, peor, se apaga en marcha.
Señales que apuntan al alternador
- El testigo de batería se enciende circulando. Al dar contacto es normal; con el motor en marcha, no.
- La luz de los faros pierde fuerza cuando conectas más consumos o al ralentí.
- Cambias la batería y a la semana está igual. La batería nueva estaba bien; nadie la cargaba.
- El coche arranca y se para tras un rato conduciendo, a veces con el cuadro lleno de avisos antes.
- Ruido en la correa: un zumbido que sube con las revoluciones suele ser un rodamiento del alternador o su polea.
Medir antes de gastar
Es muy frecuente que un coche llegue con una batería nueva y un motor de arranque nuevo, y el problema siga ahí. Entre las dos piezas se han ido fácilmente 800 €, cuando el fallo estaba en un alternador de 400 €.
Nosotros empezamos con el polímetro y la pinza amperimétrica. Medimos la batería en reposo, la caída al arrancar y la tensión en marcha, primero sin consumos y luego con todo encendido. También comprobamos la correa y su tensor, la polea de rueda libre y el cable de masa entre motor y carrocería: un borne oxidado por la humedad o una correa que patina con lluvia dan síntomas idénticos a un alternador averiado, y cuestan mucho menos.
Reparar o poner uno completo
Reparación, 150-280 €. Si lo que falla es el regulador de tensión o las escobillas, que se desgastan con los kilómetros, se sustituyen esas piezas y el resto del alternador sigue trabajando. Es habitual en coches que acumulan muchos kilómetros de carretera sin otros problemas.
Alternador completo, 280-600 €. Cuando hay ruido de rodamientos, el bobinado está dañado, el rotor tiene problemas o el modelo no admite despiece. Montamos unidades de Bosch, Valeo o Denso.
En diésel veteranos con 250.000 o 300.000 km, que en la provincia abundan, solemos recomendar la unidad completa: el resto de componentes internos también ha trabajado lo suyo y reparar a medias acaba en una segunda visita.
Stop&Start: alternador específico
Desde mediados de la década pasada muchos coches llevan Stop&Start y gestión inteligente de carga. Su alternador está reforzado y suele comunicarse con la centralita para cargar más en retención y menos al acelerar. Cuesta entre 50 y 150 € más que uno convencional, y montar uno normal hace que el sistema deje de funcionar y aparezcan fallos eléctricos al poco tiempo. Tenemos acceso a unidades reforzadas de Bosch, Valeo y Denso para la mayoría de marcas habituales.
Si se te enciende el testigo de batería en marcha, no esperes a que se apague el coche en plena carretera. Llámanos al 644 511 474.