Explicación detallada
Lo que se esconde bajo el capó de un coche de aquí
En la provincia hay muchos diésel con años y muchos kilómetros: el turismo que va y viene por la A-6, la furgoneta de trabajo, el todoterreno de la finca. Con el tiempo, el vano se cubre de una mezcla de polvo, gotas de aceite y barro que salpica desde las ruedas en pista. Esa capa no es solo fea. Tapa lo que nos interesa ver.
Qué encontramos al limpiar
Fugas que nadie había visto. La junta de la tapa de balancines, el retén del cigüeñal, un racor de gasoil. Cuando todo está negro, una fuga más no se distingue. Con el motor limpio, una gota nueva se ve en días.
Desagües tapados. Bajo el parabrisas hay una bandeja con desagües. Las hojas de otoño y las agujas de pino los atascan y el agua acaba entrando por donde no debe, a veces al habitáculo o a la caja de fusibles. Los despejamos siempre.
Visitas de roedores. En coches que pasan la noche junto a un galpón o en la aldea es habitual encontrar restos de nido y cables mordidos. Mejor verlo con el capó abierto en el taller que con un testigo encendido en la N-540.
Conectores con verdín. La humedad constante deja óxido verde en terminales de batería y clavijas. Lo anotamos para que se revise en mecánica.
Nuestro método, pensado para no dar sustos
Nunca mojamos un motor caliente: el cambio brusco de temperatura no le sienta bien a nada. Esperamos a que esté tibio y tapamos centralita, fusibles, alternador, entrada de admisión y conectores expuestos. Retiramos a mano hojas y restos antes de aplicar ningún producto. El desengrasante es específico, no ataca las gomas, y se trabaja con brochas y cepillos, que es lo que realmente despega la grasa vieja. El aclarado se hace con poca agua y sin presión. Soplamos con aire comprimido, secamos con microfibra, quitamos las protecciones y arrancamos para que el calor seque lo que quede. Al final, protector mate en plásticos y gomas.
Si vas a vender
Quien mira un coche usado abre el capó. Un vano limpio no oculta nada; al contrario, deja ver que no hay fugas. Si luego el comprador lo lleva a revisar, la impresión se confirma.
Precio y tiempo
De 60 a 110 € según cuánta suciedad acumule, y entre hora y media y tres horas. Si quieres, combínalo con la limpieza interior el mismo día.
Llama o escribe al 644 511 474. Una foto del motor con el capó abierto nos basta para darte una idea del precio.