Explicación detallada
Algo más que evitar que el agua se congele
El refrigerante hace tres cosas a la vez. Lleva el calor del motor al radiador, evita que el circuito se congele con temperaturas bajo cero y protege por dentro las piezas metálicas y las gomas contra la corrosión. Lo que antes se pierde es esa protección química, y no se nota por fuera. El líquido puede tener buen nivel y verse bien, pero atacar ya el termostato, la bomba de agua o el intercambiador de aceite.
Invierno en Lugo: la prueba de verdad
Aquí el anticongelante trabaja de verdad. Hay noches de helada en la ciudad, en la Terra Chá y en la montaña, y quien sube a O Cebreiro o sale temprano hacia A Fonsagrada arranca con el motor muy frío. Si durante años se ha ido rellenando con agua, la protección puede estar muy lejos de lo necesario. Un circuito congelado puede agrietar el radiador, reventar un manguito o, en el peor caso, dañar el bloque.
Por eso, en cada cambio o revisión de otoño medimos el líquido con un refractómetro. En unos segundos sabemos a qué temperatura empezaría a congelarse y si hay que corregir la mezcla.
Cada motor pide su fórmula
Los colores ayudan a orientarse, pero no sustituyen a la norma del fabricante. Como referencia:
- Grupo Volkswagen (Seat, Skoda, Audi, VW): G12, G12+, G12++ y G13, rosas o violetas y compatibles entre sí.
- Ford: muchos modelos llevan HOAT amarillo.
- BMW y Mercedes de hace unos años: G48 azul verdoso. Los más recientes usan fórmulas tipo G12++.
- Hyundai y Kia: OAT verde.
- Toyota y Mazda: OAT azul o rosa según año y mercado.
- Peugeot, Citroën y el resto de Stellantis: fórmulas propias de base glicol.
Si se mezclan tipos que no son compatibles, pueden formarse sedimentos que atascan los tubos finos del radiador y de la calefacción. Por eso lo confirmamos siempre con el manual, la etiqueta del depósito o el bastidor.
Cambio simple o vaciado completo
El cambio simple, por 50-80 €, vacía radiador y depósito y rellena con líquido nuevo. En el bloque queda una parte del viejo, pero si el mantenimiento está al día no pasa nada.
El purgado completo, por 80-130 €, vacía también el bloque motor. Lo recomendamos en diésel veteranos que nunca lo han cambiado, cuando el líquido sale marrón o con posos y cuando se cambia a otra norma.
Si se calienta y no hay fuga a la vista
Que el nivel baje sin charcos o que el líquido tenga aspecto aceitoso no se arregla rellenando. Hacemos una prueba de presión del circuito y, si hace falta, un test de gases de combustión en el vaso de expansión para descartar una fuga interna. Dejarlo pasar puede convertir un mantenimiento barato en una avería de motor muy cara.