Explicación detallada

Dos sistemas de combustible, dos mantenimientos

Un coche de GLP o GNC sigue siendo un coche de gasolina al que se le ha sumado otro sistema. Arranca con gasolina, calienta el motor y después pasa a gas. Por eso necesita todo lo de siempre, aceite, filtros y bujías, y además una revisión propia del circuito de gas. Si solo se atiende una de las dos partes, la otra acaba dando la cara.

Qué miramos en el circuito de gas

Empezamos por la seguridad: con un detector electrónico recorremos la multiválvula del depósito, las tuberías que cruzan los bajos, el reductor y la rampa de inyectores. En coches que ruedan por pistas o caminos de tierra prestamos atención a las tuberías y sus fijaciones, porque son las partes más expuestas a golpes y piedras.

Después cambiamos el filtro de fase líquida en GLP o el filtro de gas en GNC. Cuando se colmata, deja pasar suciedad a los inyectores y aparecen tirones que solo se notan en gas. Por último conectamos el programa del fabricante del kit, sea BRC, Landi Renzo, Lovato, OMVL o Vialle. Con él leemos errores, vemos cómo inyecta cada cilindro y ajustamos la temperatura a la que el coche cambia de combustible. Un equipo de diagnosis genérico no llega a estos parámetros.

El gas y el invierno de Lugo

El reductor transforma el gas en estado utilizable gracias al calor del refrigerante del motor. En mañanas de helada tarda más en llegar a temperatura, y es normal que el coche circule unos minutos más en gasolina. Lo que no es normal es que no cambie nunca en trayectos de diez o quince minutos: suele indicar un termostato que abre antes de tiempo, un sensor de temperatura del reductor o una configuración que conviene revisar.

Si haces viajes largos fuera de la ciudad, ten en cuenta que los surtidores de autogás no están en todas las estaciones de servicio. Planificar los repostajes evita ir consumiendo gasolina sin necesidad.

Bujías: la parte que más sufre

El gas quema a más temperatura que la gasolina y las bujías se desgastan antes. Alargar su cambio provoca fallos de encendido que la centralita a veces achaca al equipo de gas. Revisarlas en cada mantenimiento ahorra diagnósticos confusos.

¿Es seguro?

Sí, cuando el equipo está homologado y bien mantenido. El depósito soporta presiones muy superiores a las de trabajo, la multiválvula corta el suministro si detecta una rotura y el circuito tiene válvulas de seguridad. Lo importante es no dejar pasar un olor a gas y revisar las conducciones con cierta frecuencia.

Lo que hacemos y lo que no

No instalamos equipos nuevos: esa transformación la hacen talleres habilitados para ello. Sí nos encargamos de las revisiones periódicas, las averías y la calibración de cualquier equipo ya montado. Para pedir cita de revisión de gas escribe al 644 511 474.