Cada año pasa lo mismo. La primera semana de heladas fuertes se llenan los teléfonos de grúas y talleres: coches que no arrancan, parabrisas que se agrietan al echar agua caliente, diésel que tiran humo blanco y no quieren andar. Casi ninguna de esas averías es repentina. Estaban ahí en octubre, esperando el frío. En Lugo, donde las mínimas bajo cero son habituales y la nieve cierra puertos como O Cebreiro o los altos hacia A Fonsagrada, una revisión en otoño es el mantenimiento preventivo que más rinde.

Por qué revisar antes y no después

El mantenimiento preventivo consiste en cambiar o ajustar una pieza antes de que falle. El correctivo, en arreglarla cuando ya ha fallado. En invierno la diferencia se nota más que nunca: el correctivo te pilla a las ocho de la mañana, con hielo, en la puerta de casa o en un arcén de la A-6, y suele venir acompañado de grúa y de días sin coche.

Revisión en otoñoAvería en enero
CuándoEl día que tú eligesCuando el frío decide
DóndeEn el taller, con citaEn la calle o en el arcén
CostePieza y mano de obraPieza, mano de obra, grúa y a veces daños añadidos
Tiempo sin cocheUnas horasDías, si hay que esperar recambio
RiesgoNingunoQuedarte tirado con frío y poca visibilidad

Los puntos que revisamos antes del invierno

Anticongelante

El refrigerante protege contra la congelación y la corrosión interna. Con los años y los rellenos con agua pierde protección. Si se congela dentro del motor, puede agrietar el radiador o, en el peor caso, dañar el bloque. Se mide con un densímetro en un minuto y te decimos a qué temperatura protege. Aquí conviene que aguante bastante por debajo de las mínimas habituales.

Batería y sistema de carga

El frío reduce la capacidad de la batería y aumenta la corriente que necesita el motor para arrancar. Una batería de cuatro o cinco años que en septiembre va justa, en diciembre no arranca. Hacemos una prueba de carga y revisamos el alternador y los bornes: la humedad deja óxido verde que corta el paso de corriente.

Calentadores en diésel

Muchos coches de la provincia son diésel con años. Los calentadores ayudan al arranque en frío. Si falla uno, el coche arranca mal, tiembla los primeros minutos y echa humo blanco. Se miden sin desmontar y conviene cambiarlos antes del invierno. Si tu diésel es de trayectos cortos, revisamos también el estado del filtro de partículas.

Gasoil y filtro de combustible

Con mucho frío, el gasoil puede espesarse y taponar el filtro. Un filtro de combustible viejo y con agua empeora el problema. Si el tuyo lleva muchos kilómetros, es buen momento para cambiarlo.

Neumáticos, cadenas y all season

Dibujo suficiente para agua y aguanieve, presiones correctas (bajan con el frío) y flancos sin cortes. Si subes a menudo a O Cebreiro, a Pedrafita o a zonas de montaña, piensa en neumáticos all season con marcaje de montaña y copo de nieve. Y lleva cadenas o fundas textiles de tu medida: pruébalas una vez en casa, no por primera vez con nieve en el arcén.

Frenos y líquido

El líquido de frenos absorbe humedad. En un clima como el nuestro envejece antes. Revisamos su estado, además de pastillas y discos, que con óxido de invierno pueden quedarse pegados en coches que duermen fuera.

Visibilidad

Luces, reglaje de faros, escobillas y líquido limpiaparabrisas con anticongelante. La luneta térmica y el aire acondicionado, que es lo que desempaña rápido. En invierno en Lugo se junta frío con niebla, así que esto no es opcional.

Bajos del coche

Tras los inviernos en que se trata la calzada con fundente, conviene revisar y lavar bajos: tubos de freno, escape y anclajes. No es la corrosión de la costa, pero la sal de carretera con humedad tampoco perdona.

Cinco hábitos para los días de helada

  1. No eches agua caliente al parabrisas: puede agrietarlo. Usa rasqueta de plástico o espera al desempañado.
  2. Si el coche duerme fuera, una manta o funda en el parabrisas te ahorra diez minutos cada mañana.
  3. No fuerces el motor en frío: los primeros kilómetros, suave.
  4. No dejes el freno de mano puesto si el coche ha llegado mojado y va a helar; déjalo engranado y bien calzado.
  5. Lleva en el maletero rasqueta, guantes, chaleco, linterna y algo de abrigo.

Pide tu revisión de invierno en el 644 511 474. En una mañana repasamos todo lo anterior y te decimos qué está bien, qué conviene vigilar y qué hay que cambiar ya.